Según la óptica con que se los mire

  Anteriormente decíamos que hay muchas interpretaciones sobre los derechos humanos y mostramos algunos. En este sentido quisiéramos referirnos a las dos corrientes filosóficas que han servido de base para ello.

  Para la visión que prevalece, liberalcapitalista, la concepción de los derechos humanos está íntimamente vinculado a la vigencia de las libertades individuales. El capitalismo surge en el mundo como el sistema político y económico fundamentado en la propiedad privada. «Lo más importante, según esta concepción, es defender al individuo contra las instituciones y el Estado».

  Para esta visión predominante en Venezuela y América Latina, el valor máximo es la libertad y la democracia representativa.

Sin embargo, es importante que resaltemos las críticas que se le han hecho a esta visión.

Según el Padre Jesuita Luis María Olaso, al hombre:

Le corresponde ´por naturaleza´ una serie de derechos. Tales derechos se reconocen a través de una ley que garantiza el `bien común`, lo que lleva a una concepción del Estado como garante del bien común,[…] sin embargo,tras esa proclamación legal, la cultura occidental `[América Latina, Venezuela] está organizada económicamente según la ideología liberal capitalista: lucro, competencia, propiedad privada. De ahí resulta, inevitablemente el abuso de los fuertes sobre los débiles […] Mientras esta explotación permanezca, los derechos humanos de millones de pobres en nuestro continente no podrán encontrar su vigencia real

  Para la visión marxista-socialista, la concepción de los derechos humanos está relacionada con la vigencia de los derechos sociales. Para los seguidores de Carlos Marx.

La clase trabajadora es explotada por un sistema que le quita los derechos. El pecado original de todo esto sería la propiedad privada de los medios de producción. la única manera de lograr que todos tengan acceso a los derechos que poseen sería mediante una profunda revolución social donde mediante la eliminación de la propiedad privada se iniciará un proceso de cambio hacia la sociedad sin clases

Esta concepción reivindica como derechos, por vez primera, el derecho al trabajo, a la salud y a la educación.

El Estado tiene un papel activo en la sociedad. Hay un fuerte énfasis sobre los derechos del ciudadano; si es necesario sacrificar las libertades individuales para garantizar los derechos sociales, hay que hacerlo. Los valores más importantes son la igualdad, la solidaridad y la justicia

  Desde esta visión se impulsó la lucha por los derechos económicos, sociales y culturales, no solo en occidente sino también en el resto del mundo (Asia, África y América Latina), logrando incluso reconocimiento formal de estos derechos en la ConstituciónMexicana (1917), en la ex Unión Soviética, en la Declaración de los Derechos del Pueblo Trabajador Explotado (1978) e incluso en la Constitución de Venezuela (1961).

  El lado más débil y la limitación más importante de la concepción socialista de los derechos humanos surge al negar unos derechos (las libertades individuales) para alcanzar otros (derechos sociales). Esto sucedió en la mayoría de los países socialistas, donde se relegaban ciertos derechos civiles y políticos (libertad de expresión y de pensamiento, de asociación política, de manifestar), en el entendido de que no podía haber contradicción entre los ciudadanos y que el Estado representaba y garantizaba todos sus intereses.

  Evidentemente, ambas concepciones, con sus virtudes y defectos, no parecen representar una alternativa para la realidad latinoamericana o venezolana en particular.

  Mientras haya desigualdad, discriminación e injusticia habrá necesidad de utopías, de sueños, de valores que orienten la conquista de un mundo de igualdad. Utopías que deben cuestionar permanentemente a los sistemas políticos, económicos y sociales, exigiendo la ética que permita justificar su existencia. Desde esta perspectiva, los derechos humanos serán una propuesta permanente en el tiempo.

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